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Jul 21, 2015

HIGH HEELS – Tacones de vértigo: la elegancia que atenta contra la salud.

A quién no le gusta un buen tacón? Ganas altura, estiliza las piernas e incluso te hace caminar con más seguridad en ti misma, sin embargo, son más los contras que los pros de éste tipo de calzado.

Yo que soy muy de frases célebres, quiero rememorar a la grandísima Coco Chanel cuando afirmaba que “La moda se pasa de moda, el estilo jamás”, cierto es que los tacones nunca pasarán desapercibidos  y siempre estarán en el vestidor de una mujer (¿quién no envidió a Carry Bradshaw con su vestidor lleno de Manolos?), pero es cierto que debemos de ser cautelosas con ellos pues pueden perjudicar mucho a nuestra salud.

Cuando nos calzamos unos tacones se cambian todas las posiciones articulares del pie: el tobillo queda más flexionado, esto hace que la rodilla y la cadera también se flexionen y se incrementen las curvaturas en la espalda. Esto puede derivar  en dolores a nivel lumbar y cambios artrósicos tanto  en la rodilla como en otras partes del cuerpo.

Al caminar con tanta inclinación delantera se dan acortamientos muscualres, especialmente en  gemelos y el sóleo, estos quedan contraídos y más cortos de lo normal.

También se darán problemas de equilibrio y estabilidad  ya que la musculatura de las partes laterales del pie y de la pierna tienen  que estar trabajando de forma constante para poder equilibrarse.

Pero aquí viene la pregunta del millón ¿hemos de luchar en contra de la moda? Mi respuesta es NO, debemos de adaptar la moda a nosotras, es decir, debemos de buscar un tacón que tenga unas condiciones específicas y se adapte a nuestro pie y no a la inversa; aquí os pongo los mandamientos a seguir para la búsqueda del tacón ideal:

-Que sea cerrado de puntera y que ésta pueda albergar los dedos sin comprimirlos.

-Debe tener una suela gruesa y a ser posible de goma porque absorbe mucho más los impactos y la forma de caminar es mucho más fisiológica.

-El calzado puede tener un tacón de entre 3 y 5 centímetros porque facilita el “despegue” del pie.

-En caso de llevar el pie elevado, cuánta más base tenga mejor, en este sentido son más recomendables las plataformas que los tacones.

– Los zapatos planos pueden producir un exceso de tensión en el tendón de Aquiles y en los músculos de la parte posterior de la pantorrilla. El golpe del pie contra el suelo al andar por un mal apoyo del talón puede producir un problema conocido como “fascitis plantar”, por ello los zapatos “extraplanos” también pueden dar problemas.

No obstante,  por último aclarar que los tacones no son nuestro peor enemigo  (si no son desorbitados) también tienen algún que otro beneficio. Caminar con un tacón mediano (5 cm aprox) obliga a que los músculos de la pelvis se vean beneficiados dando lugar a  un buen tono muscular del área pélvica, por lo que es positivo para el sostén de la vejiga, el intestino grueso y el útero, así que hace trabajar a nuestro suelo pélvico lo cual le viene genial a toda mujer de cualquier edad.